El nombre de un altavoz Bluetooth obligó a desviar un vuelo de United Airlines
El vuelo 236 de Newark a Palma de Mallorca regresó al aeropuerto de origen porque alguien nombró su altavoz Bluetooth con una palabra que activó protocolos de seguridad.
El sábado por la noche, el vuelo 236 de United Airlines que salía de Newark hacia Palma de Mallorca tuvo que dar la vuelta una hora después de despegar. No fue una falla mecánica, ni turbulencia severa, ni una emergencia médica. Fue el nombre de un altavoz Bluetooth.
Según confirmó una grabación del Control de Tráfico Aéreo obtenida por The Verge, la tripulación detectó en la cabina un dispositivo Bluetooth cuyo nombre contenía una "cierta palabra de cuatro letras" que activó un protocolo de seguridad. La grabación recoge a un controlador explicando la situación sin rodeos: "Alguien nombró su altavoz Bluetooth con cierta palabra de cuatro letras. Entonces tienen que inspeccionar toda la aeronave, incluyendo la bodega de carga, y los pasajeros tienen que evacuar."
La tripulación había pedido repetidamente que los pasajeros apagaran sus dispositivos Bluetooth durante el vuelo. Llegaron a emitir una advertencia de un minuto especificando que dos equipos seguían activos. El nombre en cuestión permaneció visible en las búsquedas de Bluetooth disponibles hasta que la situación escaló.
Aunque la grabación no confirma explícitamente que la palabra fuera "bomba", el nivel de respuesta lo sugiere bastante. Los protocolos de aviación en casos de amenazas a bordo son estrictos y no contemplan excepciones por obviedad del contexto. La inspección completa de la aeronave, incluyendo la bodega, y la evacuación de los pasajeros son procedimientos estándar ante ese tipo de alerta, sin importar cuánto se parezca el origen de la situación a una broma de Reddit de 2011.
Los auxiliares de vuelo, según reportó The Verge, le dijeron a los pasajeros con bastante franqueza: "Esta pequeña broma le está arruinando el viaje a todo el mundo."
Y es que hay un precedente largo. La costumbre de poner nombres creativos, amenazantes o directamente absurdos a redes Wi-Fi y dispositivos Bluetooth tiene historia propia en internet. "FBI Surveillance Van", "Pretty Fly for a Wi-Fi", "Tell My Wi-Fi Love Her" son nombres que circulan como chiste desde hace más de una década. En aeropuertos y aviones, esa misma práctica ha generado evacuaciones, retenciones y retrasos en varias ocasiones. El humor cambia de coordenadas cuando el entorno tiene protocolos de seguridad diseñados para no tomarse riesgos.
El incidente también expone algo concreto sobre cómo funciona la seguridad en aviación: el nombre visible de un dispositivo Bluetooth, que el propietario del altavoz probablemente configuró como chiste hace meses y olvidó, es información activa en cualquier escaneo de dispositivos cercanos. No hay cifrado ni filtro. Cualquier teléfono con Bluetooth activado a bordo puede ver ese nombre. Y una aerolínea tiene la obligación de responder ante cualquier indicador de amenaza, por tonto que parezca en retrospectiva.
El vuelo 236 terminó regresando a Newark, los pasajeros evacuaron, las autoridades inspeccionaron la aeronave y, presumiblemente, alguien identificó y apagó el altavoz en cuestión. No trascendió si hubo algún tipo de consecuencia para el propietario del dispositivo.
El retraso acumulado para los pasajeros que viajaban a Palma de Mallorca no fue reportado con precisión, pero una evacuación completa más la inspección de bodega en un vuelo internacional normalmente implica varias horas. O sea: una broma que probablemente le tomó treinta segundos configurar le costó el sábado nocturno a un avión entero.