Las primeras reacciones a The Mandalorian and Grogu son buenas. Star Wars vuelve al cine con crédito.
El primer largometraje de Star Wars en siete años tuvo sus proyecciones avanzadas el 15 de mayo. Grogu roba las escenas, Ludwig Göransson roba los aplausos, y la película no exige homework previo.
Star Wars volvió al cine el jueves 15 de mayo de 2026, por primera vez en siete años. The Mandalorian and Grogu tuvo su estreno mundial y proyecciones avanzadas ese día, y las primeras reacciones que circularon en redes sociales fueron, en su mayoría, positivas. Según reporta Gizmodo, críticos y fans que asistieron a las funciones anticipadas describen una película entretenida, accesible y con corazón, tres adjetivos que la franquicia lleva tiempo necesitando.
El último largometraje de Star Wars en cines había sido El ascenso de Skywalker, en diciembre de 2019. Después de ese cierre de la Trilogía de la Secuela, Lucasfilm apostó fuerte por el streaming: The Mandalorian, The Book of Boba Fett, Ahsoka, Andor y Skeleton Crew llegaron a Disney+ con resultados desiguales. The Mandalorian fue el ancla del experimento, la serie que ganó fans nuevos y reconquistó a algunos que habían perdido la paciencia con las películas. Siete años después, el mandaloriano llega a la pantalla grande.
El crítico Jeff Goldsmith resumió la propuesta de la película de la siguiente manera, según Gizmodo: "Es una aventura espacial divertida e informal que refleja las historias al estilo de Flash Gordon que inspiraron originalmente a George Lucas para Star Wars. No hace falta conocer el lore de The Mandalorian ni haber visto mucho de la serie. Es una misión secundaria entretenida para disfrutar con tranquilidad." Esa descripción se convirtió en referencia para la discusión inicial en redes sociales.
El punto sobre Flash Gordon no es menor. George Lucas declaró en múltiples ocasiones que la ciencia ficción pulp de los años cuarenta y cincuenta, con sus héroes de pistola en la cadera y sus mundos extraños sin explicación científica, fue la inspiración directa para la primera película de Star Wars en 1977. The Mandalorian and Grogu parece recuperar esa estética de aventura espacial sin pretensiones, lejos del tono más solemne y cargado de mitología que caracterizó a la Trilogía de la Secuela. Es un regreso al espíritu original más que una expansión del universo.
Grogu se lleva los elogios más consistentes de las primeras reacciones. De acuerdo con Gizmodo, múltiples críticos coinciden en que el pequeño personaje verde roba cada escena en que aparece y funciona como el verdadero protagonista emocional de la película. Din Djarin comparte pantalla, pero el corazón narrativo de la historia parece estar en su compañero más chico. No es sorpresa para nadie que haya seguido el fenómeno cultural desde que Grogu apareció al final del primer episodio de la serie en 2019 y acaparó la conversación de una manera que ningún personaje nuevo de Star Wars había logrado en décadas.
La partitura de Ludwig Göransson también recibe mención destacada en las reacciones iniciales, según reporta Gizmodo. Su trabajo musical en la serie televisiva ya le valió reconocimiento, y la transición al formato cinematográfico parece haberle dado espacio para expandir ese trabajo. En una franquicia donde John Williams estableció un estándar difícil de igualar durante décadas, la recepción positiva de Göransson en las proyecciones anticipadas no es un dato menor.
O al menos esa es la expectativa que generaron las primeras funciones. La crítica formal todavía no publicó sus reseñas completas.
Para Lucasfilm, este estreno llega en un momento específico. Varios proyectos cinematográficos de Star Wars se anunciaron, se pospusieron y se cancelaron en el período entre 2019 y 2026. The Mandalorian and Grogu llegó a las salas porque los personajes tenían tracción real con el público, no porque alguna hoja de ruta estratégica lo dictara. La franquicia necesitaba una película que la gente quisiera ver, y eligió a los personajes que la gente ya quería.
La accesibilidad de la película, si las primeras reacciones se confirman, es estratégicamente importante. Un largometraje de Star Wars que no requiere haber visto todas las series de Disney+ es uno que puede atraer al espectador casual que se bajó del tren hace varios años. Eso amplía el potencial de taquilla de forma considerable y reduce la fricción de entrada para audiencias que perdieron el hilo narrativo en algún punto del catálogo de streaming de la franquicia.
Lo que queda pendiente es el veredicto de la crítica formal y, más importante, los números del fin de semana de apertura. Las proyecciones anticipadas del 15 de mayo generaron entusiasmo en redes sociales, pero el entusiasmo de las funciones previas y el desempeño real en taquilla no siempre son la misma cosa. Star Wars tiene fans leales que van el día del estreno. La pregunta real es cuántos de los que no son fans incondicionales deciden que esta película vale el precio de la entrada.