House of the Dragon T3: el showrunner compara los dragones con armas nucleares
Ryan Condal prometió "posiblemente el episodio más loco de televisión jamás" para el estreno de la tercera temporada, que llega en pocas semanas.
Ryan Condal, co-creador y showrunner de House of the Dragon, no está siendo modesto con lo que viene. En el festival ATX TV, Condal describió la tercera temporada de la serie usando el lenguaje de la Guerra Fría: destrucción mutua asegurada. La comparación no es metafórica vaga sino bastante literal para el universo de la serie.
"Lo que esta serie enfrenta, y que la Game of Thrones original no enfrentó, al menos hasta el final, es la idea de que hay armas nucleares en juego, y las hay de ambos lados", dijo Condal en ATX TV. "Así que básicamente tenés este clásico enfrentamiento de Guerra Fría de destrucción mutuamente asegurada."
La Danza de los Dragones, la guerra civil Targaryen que es el eje central de la serie, involucra docenas de dragones peleando de ambos lados del conflicto. Eso es lo que diferencia narrativamente a House of the Dragon de Game of Thrones: no hay un monopolio sobre las bestias más poderosas del mundo conocido. Cuando todos tienen el arma definitiva, el conflicto escala de forma distinta.
Condal prometió además "posiblemente el episodio más loco de televisión jamás" para la apertura de la temporada, que arranca con la Batalla del Golfo. Según describió en ATX TV, el primer episodio tiene una cantidad importante de efectos prácticos, además de la acción de dragones que ya se anticipó en el tráiler.
El material de marketing de la tercera temporada ha sido consistente en su tono: guerra y consecuencias. Las imágenes liberadas hasta ahora muestran batallas navales, dragones enfrentados en el cielo, y un nivel de escala que la segunda temporada no llegó a alcanzar del todo. Parte de la crítica a esa segunda temporada fue que la producción dosificó demasiado los momentos de conflicto abierto. Si Condal cumple lo prometido, la tercera temporada corrige eso desde el primer episodio.
Hay dragones nuevos en esta temporada, según confirmó el showrunner. Personajes que los espectadores no han tenido tiempo de conocer todavía, con suficiente protagonismo como para volverse relevantes. Y dragones que ya aparecieron en temporadas anteriores tendrán, según Condal, "mucho tiempo de pantalla de acción emocionante". La frase es de relaciones públicas, pero viene de alguien que acaba de comparar su show con la carrera armamentística nuclear, así que hay que darle algo de margen.
La comparación de Condal tiene una lógica interna que va más allá del marketing. Game of Thrones llegó a la fase de dragones en batalla casi al final de su corrida, con Daenerys como única piloto relevante durante la mayor parte del conflicto. House of the Dragon opera con esa dinámica desde el principio: múltiples casas con múltiples dragones, ninguna con ventaja aplastante. El resultado narrativo es que ningún bando puede usar su arma definitiva sin arriesgar consecuencias similares del otro lado. Destrucción mutua asegurada.
La tercera temporada llega en pocas semanas a HBO. No hay fecha exacta de estreno confirmada en los materiales circulados, pero el ritmo del marketing y los eventos de prensa indica que el lanzamiento está próximo.
Si la apertura con la Batalla del Golfo cumple lo que Condal prometió en ATX TV, la discusión sobre si House of the Dragon está a la altura de su predecesora va a tomar un giro distinto. La segunda temporada cerró con suficiente setup como para que la tercera no tenga excusa de no explotar. La pregunta es si HBO dejó el presupuesto para hacerlo bien.