Ingeniero de Google acusado de apostar con datos internos en Polymarket
Michele Spagnuolo, de 36 años, usó información confidencial sobre las búsquedas más populares de Google para ganar 1,2 millones de dólares en apuestas en Polymarket. Enfrenta cargos federales por fraude y lavado de dinero.
Un ingeniero de software de Google de 36 años apostó más de un millón de dólares en un mercado de predicción. No con suerte. Con información que nadie más tenía.
Michele Spagnuolo fue acusado formalmente por la Oficina del Fiscal Federal del Distrito Sur de Nueva York. Los cargos incluyen fraude de productos básicos, fraude telegráfico y lavado de dinero. Las penas máximas por cada cargo oscilan entre 10 y 20 años de prisión.
La plataforma involucrada es Polymarket, un mercado descentralizado de predicciones donde los usuarios apuestan dinero sobre el resultado de eventos futuros: elecciones, premios, tendencias, lo que sea que tenga un resultado verificable. Entre octubre y diciembre de 2025, Spagnuolo realizó una serie de apuestas sobre qué personas serían las más buscadas en Google al cierre del año.
Apostó que Donald Trump no figuraría entre las búsquedas más populares. Que el Papa León XIV tampoco. Que Bianca Censori quedaría fuera de los primeros puestos. Y que D4vd, un artista relativamente emergente, estaría entre los cinco más buscados. Cuatro apuestas. Cuatro aciertos. Más de 1,2 millones de dólares en ganancias.
El problema, según la denuncia de la fiscalía, es que Spagnuolo no estaba adivinando. Tenía acceso a los datos internos de Google: la información confidencial sobre las búsquedas más populares del año antes de que el buscador las publicara oficialmente. "A diferencia de sus contrapartes en las operaciones, Spagnuolo conocía el resultado de estas apuestas antes que el público operante porque había accedido a los datos internos confidenciales y comercialmente valiosos de Google", señala la acusación de la fiscalía.
Dicho de otra manera: apostó con ventaja sobre todos los demás participantes de la plataforma.
La Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) también presentó una denuncia civil por comercio con información privilegiada. La doble acción regulatoria, penal y civil, refleja la seriedad con la que las autoridades están tomando este tipo de casos.
Lo que vuelve interesante este caso, más allá del escándalo individual, es lo que representa a nivel institucional. Las leyes de comercio interno existen desde hace décadas y se aplican históricamente a los mercados de acciones y bonos. Que ahora se extiendan formalmente a los mercados de predicción descentralizados es algo que no había ocurrido con la misma contundencia hasta ahora.
Polymarket, por su parte, emitió una declaración en la que señala que es la única plataforma de predicción cuya cooperación con las autoridades ha resultado en cargos formales de comercio interno en Estados Unidos. No es exactamente un logro que uno esperaría ver en un comunicado de prensa, pero en el contexto regulatorio actual, tiene sentido enfatizarlo.
Los mercados de predicción como Polymarket operan en una zona legal ambigua. No son bolsas de valores reguladas en el sentido tradicional, pero permiten transacciones financieras basadas en información asimétrica. La pregunta de si las leyes de valores les aplican directamente no estaba completamente resuelta. Este caso empieza a resolverla, al menos parcialmente.
Para Google, el asunto plantea preguntas sobre control de acceso interno. Que un empleado pudiera acceder a datos sobre las búsquedas más populares del año con suficiente anticipación como para monetizarlos no es algo que la empresa haya querido destacar. Google no ha comentado públicamente más allá de confirmar que Spagnuolo ya no trabaja ahí.
El dinero obtenido, los 1,2 millones de dólares, fue supuestamente lavado para ocultar su origen ilícito, según los fiscales. Es ahí donde entra el cargo de lavado de dinero, que se suma a los dos ya mencionados.
Spagnuolo enfrenta tres cargos federales con penas que en conjunto podrían sumar décadas de prisión si se resolvieran de forma consecutiva. En la práctica, los casos federales de este tipo raramente resultan en condenas con el máximo de cada cargo, pero el peso legal es considerable.
Este caso llega en un momento en el que los mercados de predicción están siendo objeto de mayor escrutinio regulatorio en general. La CFTC ha estado expandiendo su postura sobre qué tipos de contratos considera como futuros o productos básicos regulables. La decisión de procesar este caso como fraude de productos básicos, no solo como fraude electrónico, indica que las autoridades están dispuestas a encuadrar estas apuestas dentro del marco regulatorio financiero tradicional.
Para los usuarios habituales de Polymarket y plataformas similares, el mensaje implícito es claro: la premisa de que estos mercados operan fuera del alcance regulatorio estándar está siendo revisada activamente. La informalidad descentralizada, resulta, tiene límites que el sistema legal está dispuesto a hacer cumplir.