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AI 1 de junio de 2026

Meta desarrolla un colgante de IA y quiere probarlo este año

La empresa aceleró el proyecto tras adquirir Limitless a finales de 2025. Reality Labs sigue perdiendo miles de millones.

Crédito: Image Credits: picture alliance / Contributor / Getty Images

Meta está desarrollando un colgante de IA y planea comenzar a probarlo en el próximo año. La noticia la reportó TechCrunch el 30 de mayo, citando fuentes cercanas al proyecto. El dispositivo se parece en concepto al que ya comercializaba Limitless, la startup que Meta adquirió a finales de 2025: un accesorio que el usuario puede llevar colgado al cuello o prendido en la ropa para grabar conversaciones y procesarlas con inteligencia artificial.

Limitless había construido su nombre exactamente alrededor de ese producto. Un colgante discreto, pensado para reuniones, llamadas y situaciones cotidianas donde tomar notas no es práctico. Meta compró la startup y ahora usa esa base para acelerar su propio desarrollo. El patrón no es nuevo: comprar lo que tardarías dos años en construir.

Lo que sí agrega Meta al esquema es escala. Según el reporte, la empresa también planea expandir su línea de gafas con IA, que llevan meses siendo el producto de hardware más mencionado en sus presentaciones internas. A eso se suma el lanzamiento de un servicio de suscripción empresarial llamado Wearables for Work, orientado específicamente a uso corporativo. La idea es vender acceso a sus dispositivos como parte de un paquete para equipos.

El contexto financiero importa. La división Reality Labs, que agrupa todo el hardware de Meta incluyendo los visores Quest y los proyectos de gafas, reportó pérdidas de 4 mil millones de dólares solo en el primer trimestre de 2026. No es un trimestre malo en una racha buena. Es el patrón de siempre: Reality Labs pierde dinero consistentemente mientras el resto de la empresa lo subsidia con publicidad.

Mark Zuckerberg ha sostenido durante años que esta apuesta tiene sentido a largo plazo. Que las interfaces wearables son el próximo salto en cómo los humanos interactuamos con tecnología. Que llegar tarde a ese mercado sería peor que perder dinero ahora. Es una posición defendible en términos estratégicos, aunque cada vez más costosa de sostener frente a los accionistas.

El colgante de IA, en ese contexto, es parte de una diversificación dentro del propio hardware. En lugar de apostar todo al visor de realidad mixta, Meta parece estar distribuyendo su riesgo: gafas, colgante, servicios empresariales. Distintos puntos de entrada para distintos usuarios y presupuestos.

Lo que aún no está claro es cómo Meta diferenciará su colgante del que ya ofrecía Limitless, o del que está desarrollando OpenAI en su propia apuesta por los wearables inteligentes. El mercado de accesorios con IA integrada está ganando participantes rápido, y por ahora ningún producto ha logrado tracción masiva fuera de nichos específicos.

Las gafas Ray-Ban de Meta son el caso más cercano a un éxito: visibilidad en el mercado, adopción discreta, integración razonable con el asistente de la empresa. Pero son gafas con funciones adicionales, no un dispositivo de IA puro. El colgante apunta a algo diferente: captura pasiva de audio, procesamiento en background, recuperación de contexto. Más cerca del concepto de memoria aumentada que del accesorio de moda.

Si eso le va a funcionar a Meta como producto masivo, es difícil saberlo todavía. El prototipo está en desarrollo. Las pruebas empezarán en algún momento del próximo año, según las fuentes de TechCrunch. Hasta entonces, el proyecto es una promesa, no un anuncio de producto.

Lo que sí es concreto es que Meta está moviendo recursos hacia hardware portable de forma más agresiva que en años anteriores. La adquisición de Limitless, el servicio empresarial, el colgante y la expansión de las gafas no son proyectos aislados. Son piezas de una estrategia que busca posicionar a la empresa como proveedor de infraestructura de IA para el cuerpo humano.

Si Reality Labs sigue perdiendo cuatro mil millones por trimestre mientras eso sucede, la presión para mostrar resultados va a crecer. El colgante tendrá que venderse eventualmente, y venderse bien.

Fuentes TechCrunch