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AI 8 de mayo de 2026 Por Redacción sinlatencia

Qué es Colossus 1, la supercomputadora de IA más grande del mundo

Construida en 122 días en una fábrica abandonada de Memphis, Colossus pasó de entrenar a Grok a convertirse en la infraestructura que ahora usa Anthropic para correr Claude. La historia de cómo se construyó el centro de datos más poderoso del planeta y qué significa su existencia.

En 2020, la empresa de electrodomésticos Electrolux cerró su fábrica en Memphis, Tennessee, y se fue. El edificio, de 72,900 metros cuadrados, quedó vacío hasta que Phoenix Investors lo compró en 2023 por 35 millones de dólares. Nadie imaginaba que ese galpón industrial en el barrio de Boxtown se convertiría en el corazón de la infraestructura de inteligencia artificial más poderosa del mundo. Hoy se llama Colossus 1, y es propiedad de SpaceXAI, la empresa que resultó de la fusión de SpaceX y xAI de Elon Musk.

La historia de cómo se construyó Colossus empieza con un rechazo. Cuando equipos de xAI consultaron a proveedores de nube sobre levantar la infraestructura necesaria para entrenar a su modelo Grok, les dijeron que tomaría entre 18 y 24 meses. Musk descartó la opción, buscó una instalación ya existente y encontró la antigua fábrica de Electrolux. La decisión quedó finalizada en marzo de 2024 y la construcción arrancó de inmediato. El sistema pasó a ser operativo 122 días después del anuncio, en agosto de 2024. Jensen Huang, CEO de NVIDIA, dijo que esa velocidad de despliegue era algo que nadie más en el mundo podría haber logrado.

Colossus arrancó con 100,000 GPUs de NVIDIA H100 y en 92 días adicionales se duplicó a 200,000. Para poner en perspectiva qué significa eso: El Capitan, la supercomputadora del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, tiene 44,544 GPUs. Oracle construyó lo que llamó su supercomputadora zettascale con 131,072 GPUs. Colossus los superó a ambos el día que encendió. Según Built In, el sistema usa refrigeración líquida directa mediante sistemas Supermicro, gestiona la energía con Tesla Megapacks y conecta todos los chips a través de la plataforma Ethernet Spectrum-X de NVIDIA. A partir de junio de 2025, la composición del cluster es de 150,000 H100, 50,000 H200 y 30,000 GB200 de última generación.

El giro más reciente fue el acuerdo entre Anthropic y SpaceX anunciado el 6 de mayo de 2026: la empresa usará la totalidad de la capacidad de cómputo de Colossus 1, más de 300 megavatios y 220,000 GPUs, para mejorar la capacidad de sus suscriptores de Claude Pro y Max. Eso significa que la supercomputadora construida para entrenar a Grok, el competidor directo de Claude, ahora corre Claude. xAI ya había migrado su entrenamiento propio a Colossus 2, que entró en operación en enero de 2026 como el primer cluster de IA a escala de un gigavatio. Colossus 1 estaba siendo subutilizado. Según CNBC, Musk también expresó reservas sobre Anthropic tan recientemente como en febrero de 2026, cuando escribió en X que la compañía odia a la civilización occidental. Luego se reunió con su equipo directivo y cambió de postura.

El acuerdo con SpaceX se suma a una racha de compromisos de cómputo que Anthropic ha firmado en semanas recientes: un acuerdo de hasta 5 gigavatios con Amazon que incluye cerca de 1 GW de nueva capacidad antes de que termine 2026, además de asociaciones con Google, Microsoft y NVIDIA. Según el comunicado oficial de Anthropic, la empresa también expresó interés en desarrollar múltiples gigavatios de capacidad de cómputo orbital junto a SpaceX, aprovechando los cohetes Starship para llevar servidores a órbita y operar con energía solar constante y enfriamiento natural en el vacío.

Hay un componente de la historia que los comunicados de prensa no mencionan. Para alimentar Colossus, xAI instaló decenas de turbinas de gas natural argumentando que eran portátiles y temporales, lo que le permitía operar sin permisos ambientales federales bajo la Clean Air Act. Según el análisis del desarrollador Simon Willison, reportes creíbles vinculan las emisiones de esas turbinas con un aumento en hospitalizaciones por baja calidad del aire en la zona. El Centro de Derecho Ambiental del Sur identificó a Colossus como el probable mayor emisor industrial de óxidos de nitrógeno en Memphis. En enero de 2026, la EPA actualizó sus regulaciones para exigir permisos incluso para turbinas temporales de gran escala.

Residentes del barrio de Boxtown, históricamente una comunidad de bajos ingresos del suroeste de Memphis, han documentado el deterioro desde el principio. En una audiencia pública ante los comisionados del condado Shelby en abril de 2025, una mujer declaró que huele todo menos lo que debe oler, que es aire limpio. Otros vecinos señalaron que no fueron convocados a ninguna revisión pública de los planes, ni recibieron información sobre cómo su comunidad podría beneficiarse de la instalación. La misma zona enfrenta amenazas de arsénico en el suministro de agua, y la presencia de Colossus suma una demanda de más de cinco millones de galones diarios a un acuífero ya presionado.

Colossus importa porque es el caso más visible de una tendencia que está redibujando la industria tecnológica: la infraestructura de cómputo se convirtió en el recurso estratégico más disputado del mundo. No los modelos, no los algoritmos. Los GPUs y los megavatios para alimentarlos. Quien controla esa infraestructura tiene una ventaja que el dinero solo ya no puede comprar rápido. Y Colossus, construido en 122 días en una fábrica de electrodomésticos en Tennessee, es hoy el símbolo más claro de esa carrera. El dato que incomoda es que Anthropic, empresa que construyó buena parte de su identidad sobre la seguridad y la responsabilidad en IA, eligió como base de operaciones la instalación con el peor historial ambiental documentado del sector.